Interesante, curioso, Impactante..
La llamaban el "Angel de Auschwitz", por su crueldad, pero también por su belleza, en la que escondía sus verdaderas intenciones y maldad.
En 1943 fue trasladada al campo de concentración de Auschwitz, como SS (SS Oberaufseherin - guardia femenina). A finales de ese mismo año fue ascendida a supervisora, siendo la segunda mujer de más alto rango en el campamento después de María Mandel.A su cargo tenía a más de 30.000 reclusas judías, en su mayoría polacas y húngaras. El ascenso le produjo a Irma que aumentara su fanatismo nazi y desarrollara un sadismo de los más crueles.
Pasó después de Auschwitz por otros campos de concentración, Ravensbruck y Bergen-Beldsen. En este último fue detenida el 15 de abril de 1945 por los británicos junto a otros integrantes de la SS.

Seguramente muchas almas respiraron cuando fue ahorcada, las supervivientes respirarían, pero lo que es seguro, es que el castigo de acabar en la horca, no era nada en comparación con lo que ella había hecho, de esa manera Irma se fue al infierno de manera muy cómoda.
Irma Grese durante el juicio con el número 9.
ASESINATOS Y TORTURAS - Testimonios en el juicio
Siempre usaba botas pesadas, látigo y pistola. Irma era conocida por dejar que perros hambrientos y furiosos se lanzaran encima de las presas para devorarlas, asesinaba a internas a sangre fría, torturaba a niños, cometió abusos sexuales y propinaba palizas sádicas con látigo trenzado hasta que provocaba la muerte de las víctimas.
Olga Lengyel, dijo en el juicio que Irma mantuvo relaciones con el SS Hauptsturmführer Joseph Mengele y Josef Kramer.
Buscaba entre las presas judías a las de mejor figura, conla cruel intención de destrozarles los pechos a latigazos. Las víctimas después eran llevadas a una reclusa médica que les hacía una dolorosa operación, de la que Irma era testigo y donde se excitaba al ver el dolor de esas mujeres.
Irma nunca admitió los asesinatos ni las torturas, decía que sólo conocía el destino de las prisioneras por boca de ellas mismas, pero sí admitió sus ideales nazis, cantando himnos de la SS en su celda.
En su casa, después de que fuera detenida, se encontraron lámparas de mesa hechas de piel humana de tres prisioneros judíos asesinados y despellejados por ella misma.
TESTIMONIOS:
... Por aquel entonces, las "selecciones" eran llevadas a cabo por las más altas jerarquías femeninas del campo, Hasse e Irma Grese. Los lunes, miércoles y sábados, duraban las revistas desde el amanecer hasta que expiraba la tarde, hora en que tenían ya completa su cuota de víctimas.

Cuando aquellas dos mujeres se presentaban a la entrada del campo, las internadas, quienes ya sabían lo que les esperaba, se echaban a temblar.
Irma Grese se adelantaba hacía las prisioneras con su andar ondulante y sus caderas en movimiento. Los ojos de las cuarenta mil desventuradas mujeres, mudas e inmóviles, se clavaban en ella. Era de estatura mediana, estaba elegantemente ataviada y tenía el cabello impecablemente arreglado.
El terror mortal inspirado por su presencia la complacía indudablemente y la deleitaba. Porque aquella muchacha de veintidós años carecía en absoluto de entrañas. Con mano segura escogía a sus víctimas, no sólo de entre las sanas, sino de entre las enfermas, débiles e incapacitadas.
Las que, a pesar de su hambre y penalidades, seguían manifestando un poco de su belleza física anterior eran las primeras en ser seleccionadas. Constituían los blancos especiales de la atención de Irma Grese.
Durante las "selecciones", el "ángel rubio de Belsen", como más adelante había de llamarla la prensa, manejaba con liberalidad su látigo. Sacudía fustazos adonde se le antojaba, y a nosotras no nos tocaba más que aguantar lo mejor que pudiésemos. Nuestras contorsiones de dolor y la sangre que derramábamos la hacían sonreír. ¡Qué dentadura más impecable tenía! ¡Sus dientes parecían perlas!
Cierto día de junio del año 1944, eran empujadas a los lavabos 315 mujeres "seleccionadas". Ya las pobres desventuradas habían sido molidas a puntapiés y latigazos en el gran vestíbulo. Luego Irma Grese mandó a los guardianes de las S.S. que claveteasen la puerta. Así fue de sencillo.
Antes de ser enviadas a la cámara de gas, debían pasar revista ante el doctor Fritz Klein. Pero él las hizo esperar tres días. Durante aquel tiempo, las mujeres condenadas tuvieron que vivir apretujadas y tiradas sobre el pavimento de cemento sin comida ni bebida ni excusados. Eran seres humanos, ¿pero a quién le importaban? ..
Fragmento encontrado en el libro 'Los Hornos de Hitler' Five Chimneys (Los Hornos de Hitler), Olga Lengyel.
Irma Grese fue ahorcada junto a Volkenrath y Bormann, condenadas por crímenes de guerra las tres.
En el año 1895 se casó con Joan Pujaló, un pintor artístico, pero no duraron mucho tiempo y su matrimonio fracasó. Según Joan, Enriqueta tenía afición por los hombres y su carácter era extraño, impredecible, falso.. También recibía continuamente visitas muy extrañas en la casa, personas de mala vida.
Pero Enriqueta tenía muchos contactos con la clase alta y eso la ayudó a que nunca tuviera un juicio por el asunto del burdel. Aquel proceso se perdió en el olvido y no le llegó a pasar nada.
Su última víctima, Teresita Guitart Congost, fue secuestrada el 10 de febrero de 1912. La gente estuvo buscando a la niña durante dos semanas, estaban indignados y así demostraron que el temor de la población era cierto y que alguien se estaba llevando a los niños y que la las autoridades no habían investigado este tema.
El 27 de febrero, el brigada Ribot y dos agentes más, fueron a buscar a Enriqueta con la excusa de una denuncia por pertenencia de gallinas en el piso. Enriqueta se encontraba en el patio de la calle Ferlandina. Le dijeron la denuncia que había en su contra y se la llevaron a su casa.
Antes de que llegara Teresita a la casa, había otro niño de cinco años que se llamaba Pepito. La niña vio como Enriqueta, a la que ella llamaba mamá, lo había matado en la mesa de la cocina.
La lista fue muy polémica entre la población, ya que se creyó que era la lista de los clientes más ricos de Enriqueta, los que pagaban por la atrocidad de comprar restos humanos para curar su salud por el hecho de ser ricos o por sus crímenes de pederastia.

Orden Nº00485 firmada por Stalin, Voroshilov, Molotov y Mikoyan.
Vasili cumplió con esta ley sin pensárselo ni un momento y ahí comenzó su trayectoria como el mayor verdugo de la historia.
Los prisioneros pasaban uno por uno a una habitación pintada de rojo, conocida como la "habitación stalinista". Les realizaba una identificación superficial y después los hacía pasar a otra habitación contigua. En esta otra habitación, las paredes estaban acolchadas y el suelo inclinado hacia un sumidero para que la limpieza fuera más efectiva.
Vasili se ponía un delantal de cuero típico de los carniceros y unos guantes de piel que le llegaban hasta los hombros para proteger su uniforme de las manchas de sangre.
No se lo pensaba ni un momento, colocaba al prisionero contra la pared y de un sólo disparo los mataba.
Después retiraban el cadáver y pasaba el siguiente, así uno detrás de otro.
Vasili quería ejecutar a 300 prisioneros por noche, aunque no lo consiguió y su récord estaba en 250.
Todas las noches se necesitaban dos camiones para poder transportar todos los cuerpos que Vasili ejecutaba, además de cavar más de veinte trincheras en un bosque cercano para poder enterrarlos.
El verdugo fue condecorado por Stalin con la "Orden de la bandera roja" por "su habilidad y organización en el cumplimiento de las tareas especiales encomendadas".
Cuando murió Stalin, Vasili fue olvidado poco a poco.
Finalmente murió solo, alcoholizado y por motivos que no son muy claros.
Este momumento fue realizado a los caídos por la masacre de Katyn.
Ganó reputación como curandero de animales de compañía y celebraba funerales para gatos muertos, pero muchas personas ya veían el lado oscuro del joven, “Algunos de los vecinos echaban de menos a sus gatos; y creo que Jim los utilizaba en ciertos sacrificios”.
El templo lo mantenía con la importación y venta de monos, que los vendía a veintinueve dólares la pieza.
Las aspiraciones que tenía Jim se quedaban cortas en el lugar donde hasta ese momento habían permanecido, por lo que quiso ir más allá, para poder ampliar su templo y adeptos, para ello tenía que irse a un lugar más progresista.
Su congregación ya contaba con miles de miembros y eso era una gran cualidad en elecciones para conseguir otras cosas.
Poco después conoció a Tim Stoen, un joven abogado recién casado con su novia Grace. En aquellos momentos el joven abogado estaba muy desilusionado por el asesinato de John F.Kennedy en 1963 y buscaba alguna forma "revolucionaria" de ejercer su trabajo.
No quería perder poder y en 1975 comenzó a perderlo. Elmer y Deanna Mertle era un matrimonio de recién casados que habían sido captados por Jim en 1968 en el Valle de Redwood, allí la pareja encontró un buen ambiente, amistad y un compañerismo que los hacía sentirse mejor que nunca. Por lo que decidieron irse con Jim, para ello vendieron su casa y se mudaron a una granja que el pastor les había buscado, también les proporcionó trabajo. Esta pareja formaba parte de la poderosa e importante Comisión de Planificación, pero todo cambió un día en el que su hija pequeña fue azotada por haber cometido una infracción del reglamento de la comunidad y esto hizo que la pareja se terminara de cansar y se marchara. Aunque no fue fácil, dos de sus hijos vivían en casas de otros miembros de la comunidad y estaban más atados a ellos que sus propios padres. La pareja tampoco tenía nada, ya que todo lo que habían ganado y creado durante cinco años en los que no tuvieron contacto con el mundo exterior, era propiedad absoluta del templo.
Su primera práctica suicida la hizo en 1976, cuando obligó a todos sus feligreses a tomar un vaso de veneno, el que intentaba escapar lo cogían y así obligaron a todos a beber. Casi una hora después Jim les dijo que era la única manera de demostrar que tenían devoción por él y daba las gracias por la prueba a la que habían sido sometidos. Jim llamaba a estos ensayos de suicidios "Noches Blancas". No fue el primer ni el último ensayo, hizo varios y en todos ellos sus seguidores bebían el supuesto veneno.
A uno de los niños lo enterraron vivo durante 24 horas dentro de una caja metálica, a otros los bajaban en un cubo hasta el fondo de un pozo y allí los sumergían en el agua lodosa, también los lanzaban desnudos a una zanja y les vaciaban encima toda clase de bichos e insectos, incluso serpientes y escorpiones, si se movían podían ser mordidos o picados, se les colgaba también de los brazos, desnudos, y les echaban cubos de agua helada para después aplicarles toque eléctricos en el vientre, ano y testículos.
Al menos 913 personas fallecieron aquel día de noviembre, entre ellos habían 250 bebés, niños y jóvenes.
Lo que nunca sabremos, es si esas personas que perecieron aquel fatídico día, sabían que no era uno de tantos ensayos y que iban a morir junto a sus hijos, esposos, esposas.. de esa manera tan cruel.