Interesante, curioso, Impactante..
Segovia - España
El noble mandó que cubriesen la fachada de picos en forma de diamante. A partir de ese momento consiguió que toda la gente la llamara "La Casa de los Picos".
Pero el mancebo no acudió esa noche, envió a un criado con una nota que decía: "El padre del hijo de Guiomar soy yo, hijo de Abu-Djhavar, recibe mi venganza, perro cristiano". De esta manera estaba vengando las torturas de su padre.
Dejando atrás las leyendas, la Casa de los Picos es la mansión más famosa de Segovia por su aspecto. El escudo de armas situado sobre sus balcones indica que era propiedad de los Hoz. Portada de arco de medio punto con grandes dovelas en su interior, destacando el zaguán y el patio decorados con azulejos talaverescos reproduciendo los más importantes monumentos segovianos. 
Es fácil de percibir por su famoso silbido, que va de un tono grueso a uno más agudo y mientras más lejos se oye, más cerca esta y viceversa.
Allí por el siglo XIII vivían en Teruel, Juan de Marcilla y Isabel de Segura. Al principio eran amigos pero tardaron muy poco en convertir esa amistad en amor.
El joven le pidió matrimonio a su enamorada, ella quería compartir el resto de su vida con él, pero le advirtió que nunca lo haría sin el consentimiento de sus padres, por lo que Juan la quiso todavía más.
Juan no poseía bienes, por lo que la familia de Isabel no lo quería, pero no cesó en su empeño para darse a valer ante la familia de su amada, sólo tenía cinco años para hacerlo, que era el plazo que le había dado él mismo a Isabel y que ella le había prometido esperar.
Estuvo peleando con los moros, ganando cien mil sueldos por mar y tierra.
Juan estuvo incesante en su empeño por enriquecerse, consiguiéndolo justo cuando había acabado el plazo y volvía de la guerra.
En todo ese tiempo el padre de Isabel insistía a la joven para que tomase un marido, su respuesta siempre era que había votado virginidad hasta que cumpliera los veinte años, diciendo que las mujeres no debían de casarse hasta que pudiesen y supieran llevar una casa para delante, su padre la amaba mucho por lo que la complacía.
Cuando habían pasado los cinco años, el padre de Isabel le dijo: Hija, mi deseo es que tomes compañía. Ella, al ver que el plazo había pasado y no sabía nada de Juan, dijo que lo haría. Su padre la desposó poco después y se casó con otro hombre.
Cuando Juan regresó, se enteró de que Isabel era la esposa de un hermano del señor de Albarración y aun siendo así, consiguió entrevistarse con ella en su casa. Se puso tras el lecho de su amada y le dijo: bésame que me muero y ella le contestó: No quiera Dios que yo falte a mi marido. Por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si ha Dios no ha complacido, tampoco me complace a mí. El le dijo otra vez: bésame que me muero y ella volvió a contestar: No quiero.
Entonces Juan cayó muerto, ella lo veía como si fuera de día por la gran luz de la habitación, se puso a temblar y despertó al marido diciéndole que roncaba tanto que le hacía sentir miedo, que le contase alguna cosa. Su esposo le contó una burla y ella le dijo que le quería contar otra, le dijo lo ocurrido y de cómo con un suspiro Juan había muerto.
Su marido le dijo: Oh! malvada, y ¿por qué no lo has besado? Repuso ella: por no faltar a mi marido. Ciertamente, dijo él, eres digna de alabanzas.
Muy alterado se levantó porque no sabía lo que hacer. Decía: Si las gentes saben que aquí ha muerto, dirán que yo lo he matado y seré puesto en gran apuro.
Acordaron llevarlo a casa de su padre y lo hicieron con mucho cuidado, nadie los vio.
A ella le vino el pensamiento de cuánto la quería Juan y de cuánto había hecho por ella, y que por no quererlo besar había muerto.
Acordó ir a besarlo antes de que lo enterrasen.
Al día siguiente se celebraron los funerales de Juan en San Pedro, Isabel vestida de luto se acercó al féretro, quería darle el beso que le había negado en vida. Habían muchas mujeres honradas que se levantaron por ella, pero Isabel no le preocupaba otra cosa que no fuera ir hacia Juan. Le descubrió la cara apartando la mortaja y lo besó tan fuerte que allí mismo murió.
Las gentes veían que ella que no era parienta del difunto, estaba allí sobre él y fueron a decirle que se quitase de allí, pero se dieron cuenta de que estaba muerta.
El marido le contó a todos lo que había pasado la noche anterior contado por su difunta esposa y acordaron enterrarlos juntos en una sepultura.
Se hicieron muchos actos.
La versión que existe en el documento fechado a finales del siglo XIV, ha sido actualizada del papel de Letra Antigua y es la que acabo de poner.
Esta leyenda ha sido escrita por muchísimos autores de gran prestigio. Será.. ¿leyenda o cierto?, para muchos la presencia de los restos de estos dos enamorados no es suficiente, pero esta historia ha sido transmitida por los turolenses de padres a hijos. Se intenta determinar científicamente la veracidad de estos hechos, pero las pruebas no son suficientes aunque sí se encontró lo más importante, texto y cuerpos.
Manos que no se rozan, serenidad profunda
con que un día la muerte vuestro rostro selló.
Dormid, dormid
Amantes: vuestro cuerpo circunda la tierra turolense que vida y muerte os dió.
En el blanco sepulcro que teruel ha labrado
con piedra de ilusiones y con cincel de amor,
dormid,dormid
Amantes, que en un pueblo enamorado hará que en vuestra tumba siempre brote una flor.
Siempre brote una flor . . .
Otros poemas:
Murieron como vivieron,
como cuando vivían
uno por otro morían
uno por otro murieron…”
(Juan de Tarsis, 1582-1622)
Dice la leyenda que la joven comenzó a rezarle a Dios arrepentida de haberle vendido su alma a aquel hombre que ahora sabía quien era. Sus ruegos fueron escuchados y los poderes celestiales hicieron que aquel día amaneciera más temprano, por lo que al Diablo no le dio tiempo a terminar su obra en el plazo pactado.
Otros afirma que la astucia de la joven hizo que salvara su alma, porque al ver que el Diablo estaba a punto de acabar la obra, regresó corriendo a casa y encendió una vela, dirigiéndose con ella al gallinero de sus vecinos. Al acercar la vela a una de sus ventanas el gallo despertó y como pensó que estaba amaneciendo, comenzó a cantar con todas sus fuerzas.
El Diablo escuchó el canto del gallo muy sorprendido, estaba seguro de que todavía faltaba mucho para amanecer y por poco, no había terminado el acueducto que había decidido construir, sólo le faltaba una piedra, pero tal cual había quedado con la joven, no le había dado tiempo así que se marchó con las manos vacías al infierno, dejando el maravilloso Acueducto de Segovia, que lleva cientos de años en pie.
El templo fue una imagen cósmica, Salomón cumplió lo que le ordenó Yahvé: "Tú me ordenaste edificar un santuario en tu monte santo y un altar en la ciudad donde habitas, imitación de la tienda santa que habías preparado desde el principio".
Zahi Hawas, director egipcio de la expedición, ha llamado al posible descubrimiento de las tumbas de esta pareja como "mayor que el de Tutankhamum", que fue descubierto en el año 1922.
Los restos de los dos amantes se encuentran en el complejo arqueológico de Abusiris, situado a unos 50 km. al oeste de Alejandría, según informan los investigadores.
Ya se han desenterrado 27 tumbas con 10 momias en ese terreno, de las cuales algunas son doradas y han encontrado muchos objetos que indicarían que la mítica pareja podría estar descansando allí.
Este posible descubrimiento podría acabar con muchos mitos, como por ejemplo el trágico suicidio de la pareja o que Cleopatra es una de las mujeres más bellas que han existido. Quizás la verdadera Cleopatra se parece muy poco a la que la interpretara en la película Elizabeth Taylor, en 1963.
Este misterio que lleva 2.000 años oculto podría llegar a su fin con el descubrimiento de estas tumbas y de la verdadera historia de los dos amantes.
Kathleen Martínez, directora dominicana de la misión, ha realizado estudios que demuestran, al igual que su compañero egipcio, que los restos están en Abusiris.
Según informa Martínez, se han rescatado una cabeza de alabastro que representa a Cleopatra y 22 monedas de bronce con el rostro de la reina, además de una estatua real decapitada y una máscara del general romano Marco Antonio.
También comunica la investigadora, que mediante el empleo de un radar, se han localizado tres lugares en los que podría estar la tumba real de la famosa reina egipcia y que los trabajos de excavación para intentar acceder a ella comenzarán esta misma semana.