Los asirios eran un pueblo de conquistadores encabezado por soberanos que se jactaban de aplicar los castigos más crueles y extremos.
Su centro estaba en Mesopotamia y llegaron a someter a Egipto y Babilonia. Su imperio se fue prolongando poco a poco durante más de un mileno, desde aproximadamente 1950 a.C, hasta su caída en el año 612 a.C.









