Junto al Mar Muerto, el asentamiento de Qumrán acogió a un grupo de disidentes judíos, los esenios.
Los esenios, creían en la llegada de un Mesías. En sus escritos se han encontrado unas coincidencias muy llamativas en cuanto a la actuación y las ideas de Juan Bautista y Jesús de Nazaret, además de la vida de los primeros cristianos.





















