Ultimos artículos:

LEYENDA DEL ACUEDUCTO DE SEGOVIA

Mucho antes de que se construyera el acueducto de Segovia, todos los que por allí tenían que pasar para llevar agua a sus casas hacían un gran recorrido, muy cansado y sobre todo, les quitaba mucho tiempo al día.

La leyenda cuenta, que un día cualquiera, iba una joven con un cántaro de agua hacia su casa y exclamó: "Daría cualquier cosa porque el agua llegase sola a las puertas de la ciudad y así no tener que volver nunca a recorrer este camino".

Cuando terminó de pronunciar esas palabras escuchó una voz melodiosa detrás de ella que le decía: "¿De verdad estas dispuesta a dar cualquier cosa a cambio de no tener que volver a realizar esta labor?. Cuando la joven escuchó la pregunta se dio media vuelta muy sorprendida, ya que creía que andaba sola y que nadie la seguía, pero había allí un hombre muy elegante, con un fino bigote y perilla puntiaguda que no sabía de donde había salido.

Ella respondió que sí, que daría lo que fuese, aunque era muy pobre y no tenía nada que ofrecer.

El extraño hombre le respondió que aunque no lo creyera, ella poseía algo muy valioso: "Su alma". ¿Estaría dispuesta a dar su alma a cambio de que él hiciera que el agua llegase hasta cerca de su casa?

La joven, descreída, respondió que el alma no le servía para nada y que se la entregaría encantada. El hombre, con una sonrisa sarcástica hizo que la joven se inquietara, así que añadió una condición que para ella era imposible de cumplir y era que para entregarle su alma, el agua tendría que desembocar cerca de su casa antes de que el gallo cantase a la mañana siguiente.

El caballero accedió y estrechó la mano a la joven antes de desaparecer o desvanecerse en el aire.

La joven continuó su camino con el cántaro de agua, pensando que lo que acababa de pasarle había sido sólo una fantasía y que no era real.

El resto del día intentó no volver a pensar en aquel extraño caballero, porque aunque fuera o no real, la conversación que había mantenido con él le parecía absurda.

Cuando llegó la noche y la joven estaba durmiendo en su cama, se desató una terrible tormenta que la hizo despertarse aterrorizada.

Salió a la calle y encontrarse con sus vecinos desvelados al igual que ella por los truenos y relámpagos, pero no había nadie. Las puertas estaban cerradas y ninguna casa tenía luz, toda la ciudad dormía como si estuviera presa de un encantamiento.

Lejos de la ciudad, en dirección al lejano manantial de agua, se iluminaba en el cielo un resplandor y la joven no dudó en dirigirse hacia allí. Al llegar a la última casa pudo ver en el valle que separaba la loma sobre la que se asentaba la cuidad de la siguiente colina, al extraño hombre con el que había hablado el día anterior. Estaba envuelto en llamas y volaba a gran velocidad de un sitio a otro moviendo unos grandes bloques de piedra que apilaba formando lo que parecían ser pilares de una gran estructura.

La muchacha comprendió entonces con horror que aquel hombre era el diablo y estaba construyendo el conducto que llevaría el agua hasta Segovia.


Dice la leyenda que la joven comenzó a rezarle a Dios arrepentida de haberle vendido su alma a aquel hombre que ahora sabía quien era. Sus ruegos fueron escuchados y los poderes celestiales hicieron que aquel día amaneciera más temprano, por lo que al Diablo no le dio tiempo a terminar su obra en el plazo pactado.

Otros afirma que la astucia de la joven hizo que salvara su alma, porque al ver que el Diablo estaba a punto de acabar la obra, regresó corriendo a casa y encendió una vela, dirigiéndose con ella al gallinero de sus vecinos. Al acercar la vela a una de sus ventanas el gallo despertó y como pensó que estaba amaneciendo, comenzó a cantar con todas sus fuerzas.

El Diablo escuchó el canto del gallo muy sorprendido, estaba seguro de que todavía faltaba mucho para amanecer y por poco, no había terminado el acueducto que había decidido construir, sólo le faltaba una piedra, pero tal cual había quedado con la joven, no le había dado tiempo así que se marchó con las manos vacías al infierno, dejando el maravilloso Acueducto de Segovia, que lleva cientos de años en pie.

0 comentarios:

Related Posts with Thumbnails