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Ted Bundy - El primer asesino en serie

Theodore Robert Cowell Bundy nació el 24 de noviembre de 1946 en Burlington - Vermont.

Más conocido como Ted Bundy, a raíz de sus más de 100 asesinatos fue el que motivó que a partir de su caso se llamara a este tipo de criminales "asesinos en serie". Despiadado, cruel, de sangre fría y con un arma a su favor, era un hombre muy amable, simpático y sobre todo, muy atractivo. Existen pocas fotos en las que aparezca Ted Bundy con el rostro serio o cabreado. En todas con una sonrisa o sin ella, pero sin perder ese gesto de "poder" ante todo.

Era hijo de un veterano de la fuerza aérea estadounidense llamado Lloyd Marshall, al que nunca conoció y de Louise Cowell.

Has los seis años estuvo viviendo en casa de sus abuelos maternos, haciéndole creer que ellos eran en realidad sus padres y que su verdadera madre, era su hermana mayor.

Querían proteger de esa manera a Louise de las críticas a las que se podía enfrentar por ser madre soltera.

A los catorce años, se mudó junto a su madre a Tacoma - Washington con otros familiares. Louise conoció a Johnnie Culpepper Bundy, que era un cocinero del ejército con el que se casó en mayo de 1951, dándole el apellido a Ted.

Tuvieron cuatro hijos y aunque su padrastro intentó que Ted se sintiera un hijo más, nunca consiguió ese lazo afectivo por el rechazo de Ted.

Estudió en la Universidad de Washington y en la de Puget Sound - Tacoma. Fue un estudiante con muy buenas notas, muy aplicado.

Después comenzó a trabajar y estuvo en varios sitios, aunque no duraba mucho en ellos. Sus propios jefes lo recuerdan como a una persona en la que no podían confiar.

En 1967 se enamoró de Leslie, una sanfranciscana muy hermosa e inteligente que procedía de una familia acomodada.

Aunque Leslie era la típica chica ideal para Ted, cuando dos años después ésta se graduó en Psicología, lo dejó. Leslie veía a Ted como a una persona que no tenía objetivos en su vida que fueran claros, no era discreto y esos motivos la llevaron a dejarlo.

Ted no superaría esta ruptura nunca, obsesionándose con ella. Intentaba mantener el contacto para volver a reconquistarla, pero nunca lo consiguió.

Después de la ruptura con su novia, Ted dejó sus estudios, pero volvió un tiempo después a la Universidad de Washingon, matriculándose en Derecho.

Ted era querido entre sus profesores, que lo consideraban un chico brillante. Comenzó una relación con otra mujer llamada Meg Andrews, que era divorciada y con una hija pequeña. Con ella estuvo durante cinco años, pero nunca llegó a quererla como a Leslie. No quería casarse, pero Meg tenía la esperanza de conseguirlo, a pesar de que sabía que Ted era infiel y que no la quería los suficiente.

Meg no sabía nada de Leslie, ni tampoco que él le enviara cartas.

Los siguientes años fueron tranquilos para Ted, tenía 23 años y parecía que había encaminado su vida. Estuvo enviando solicitudes para ser admitido en algunas escuelas de Derecho, además de involucrarse en algunas actividades comunitarias. Entre 1969 y 1972, todo iba bien en la vida de Ted, pero en su mente seguía obsesionado con Leslie.

En Seatle, fue condecorado por la policía al salvar a un niño de tres años de morir ahogado. También se acercó y tuvo relaciones con personajes importantes y figuras del Partido Republicano de Estados Unidos.

En 1973 cambiaría todo para Ted. Volvió a ver a Leslie e incluso consiguió iniciar nuevamente una relación con ella que duraría poco más de medio año. Leslie se había quedado muy sorprendida de los cambios que se habían producido en Ted y se enamoró de él, pero inexplicablemente él la abandonó y ni siquiera respondía a las llamadas que ella le hacía. Ted quería vengarse de Leslie, que nunca más supo nada de él.

Todavía no había comenzado su larga lista de asesinatos cuando comenzó a cometer sus primeros delitos, eran hurtos en casas ajenas mientras estaba ebrio.

El 4 de enero de 1974 entró en el cuarto de Joni Lenz, una universitaria de 18 años. A Ted le había gustado desde muy joven espiar a las chicas mientras se cambiaban de ropa, además de interesarse por los textos violentos y la pornografía.

Golpeó a Joni Lenz con una palanca metálica, violándola con una pieza de la cama.

El cuerpo de Joni fue encontrado al día siguiente en medio de un charco de sangre, pero no estaba muerta. Sobrevivió con un daño cerebral que le quedaría para el resto de su vida.

Veintisiete días después de su primer asesinato, Ted entró en el dormitorio de Lynda Ann ¨Healy, una estudiante de Psicología de la Universidad de Washington que tenía 21 años. Con un sólo golpe la dejó inconsciente, la visitó y la envolvió en una sábana.

Nadie notó esa noche la ausencia de Lynda, pero al día siguiente su despertador comenzó a sonar y entonces se dieron cuenta de que había desaparecido.

Un año después encontrarían su cuerpo decapitado en una montaña cercana.

La policía no estableció ninguna conexión entre los dos asesinatos. En el caso de Lynda, encontraron un par de sábanas, un camisón ensangrentado y una funda de almohada. Tampoco hicieron demasiadas pruebas. Ted tenía 27 años cuando cometió sus dos primeros crímenes.

Entre la primavera y el verano de 1974, comenzaron a desaparecer universitarias. Todas muy atractivas, con el pelo lacio, oscuro y largo. La desaparición de todas se descubría siempre a la mañana siguiente, cuando sus compañeras notaban la ausencia y no las encontraban por ningún sitio.

En estas desapariciones nocturnas, Ted asesinó aproximadamente a 8 chicas, que fue el cálculo que hizo la policía, a partir de ese momento comenzó su trayectoria criminal también por el día.

La policía inició una investigación muy fuerte, sabían que el asesino se llamaba Ted y que solía pedirle ayuda a las chicas que pasaban por su lado, todas con las mismas características y que después desaparecían. Siempre utilizaba el mismo método, que era ir cargado con libros, llevar el brazo escayolado o en cabestrillo o que no le arrancara su Volkswagen, por lo que pedía las pinzas para que lo ayudaran.

Ted era un hombre muy simpático, atractivo y la típica persona que jamás hubieran pensado sus víctimas que podía ser ni siquiera un poquito peligroso.

Todos estos datos los supieron desde el principio, ya que eran muchos los testimonios que habían sobre un hombre con esas características merodeando por los lugares donde habían desaparecido las chicas.

En Vancouver - Canadá, desapareció la veinteañera Carol Valenzuela, el 9 de febrero de 1974. Su cuerpo lo encontraron en el mes de octubre junto a otro cadáver sin identificar.

El 11 de febrero de 1974, tan sólo dos días después de que asesinara a Carol, Nancy Wilcox, desaparecería sin que nunca se encontrara su cuerpo, tenía 16 años.

Donna Mason, de 19 años, desapareció el 12 de marzo de 1974. La vieron por última vez sobre las siete de la tarde, se dirigía a un concierto de jazz del campus.

El 17 de abril, Susan Rancourt de 18 años, iba caminando por los jardines del Central Washington State College cuando desapareció. Susan había quedado con un amigo para ver una película alemana, pero jamás llegó. La vieron por última vez a las nueve de la noche, cuando salía de una reunión con unos asesores escolares.

Después, Ted le pediría ayuda a Roberta Parks, de 20 años, que había quedado en la habitación de unas amigas para tomar café. Nunca llegó, porque ayudó al asesino a subir cosas al coche, lo que le llevaría a la muerte.

Brenda Ball, de 22 años, salió de la Taverna Flame en Burien - Washington el 1 de junio de 1974. Le había dicho a sus amigos que iba a buscar a alguien que la llevara a Sun City - California. La vieron por última vez hablando con un hombre que tenía el brazo en cabestrillo. Los amigos de Brenda no se dieron cuenta de que había llegado a su destino hasta que pasaron 19 días.

El 11 de junio de 1974, Georgann Hawkins de 18 años y que pertenecía a la fraternidad Kappa Alpha Theta de Seattle, desapareció después de despedirse de su novio e ir a buscar unos libros para un examen de castellano. Georgann se había desdedido de su novio a la 1 de la madrugada, que es lo que le dijo a la compañera de habitación de Georgann, cuando ésta lo llamó preocupada por lo que tardaba su amiga. Despertó a la encargada del dormitorio y las dos, se pudieron a esperar a Georgann hasta la mañana siguiente, que al ver que no aparecía llamaron a la policía.

Janice Ott, dejó una nota a su compañera de habitación el 14 de julio de 1974 en la que le decía que se iba en bicicleta al parque lake Sammamish. En ese lugar la vieron hablar cono un hombre que llevaba el brazo escayolado y que ella ayudó a meter su bote en el coche. La chica aceptó ayudarlo y él la secuestró allí mismo, delante de todos, pero sin levantar ninguna sospecha.

Como Ted vio que era tan fácil, volvió a por otra chica, que también aceptó ayudarlo. Dos chicas se habían negado anteriormente, pero Denise Naslund sí quiso ayudar a ese chico tan simpático. Denise estaba pasando el día con su novio y amigos.

Los restos de Janice y Denise, fueron encontrados en agosto de 1974 allí mismo, en el lago Sammamish. No habían muchas pistas en el parque, tan sólo mechones de pelo de varios colores, una quijada, dos cráneos y cinco huesos de pierna, pero las víctimas fueron identificadas.

Aunque habían varios retratos robot de Ted, como él siempre se daba a conocer con el mismo nombre, realmente lo tenía más fácil, ya que en su sano juicio ningún asesino daría nunca su nombre verdadero para cometer sus delitos. Ted cambiaba de peinado, dejaba crecer su barba, después se la volvía a afeitar.. El caso es que aunque la policía parecía que estaba cerca, Ted se regodeaba cada vez más en su poder y en pensar que nunca lo cogerían.

Se cambió de residencia y se mudó a Midvale - Utah, donde se matriculó el 30 de agosto de 1974 como estudiante en la University of Utah College of Law.

El 18 de octubre de 1974 asesinó a la hija del sheriff local, Melissa Smith.

Melissa iba a pasar la noche en casa de una amiga, pero en su camino se cruzó el apuesto Ted, que la violó, sodomizó y le rompió el cráneo con una barra o algo parecido. Nueve días después encontraron su cadáver en Summit Park.

Laura Aimee, de 17 años, volvía de una fiesta de Halloween el 30 de octubre de 1974 cuando en su camino se cruzó Ted Bundy. Encontraron su cadáver desnudo en los montes Wasatch, que mostraba signos de haber sido violada y sodomizada y golpeada en la cabeza con una cuña de metal antes de ser asesinada. La policía dijo que la habían matado en otro lugar porque allí no había sangre.

La policía contactó con la de Washington para hacer un croquis del aspecto del asesino, por la similitud en el modus operandi de los asesinatos, aunque no hubieran sido en las mismas ciudades.

Era Carol DaRonch, de 18 años, declaró el 8 de noviembre de 1974, que esa misma tarde un hombre muy atractivo se le había acercado en la librería Waldens Books - Utah y que se había identificado como el oficial Roseland. Le dijo que había visto a alguien intentando robar su coche y le pidió que lo acompañara al aparcamiento para comprobar si le había robado algo. Carol pensó que Ted era un guardia de seguridad del aparcamiento y lo acompañó. Cuando comprobaron que no le habían robado nada, el extraño hombre (Ted), le dijo que tenía que acompañarlo a comisaría igualmente para poner una denuncia al supuesto criminal. Le pidió su identificación y éste, riéndose, le enseñó una credencial falsa que la convenció, subiendo en el coche. Ella accedió, pero mientras iban en el Volkswagen azul pálido, se dio cuenta de que aquel hombre olia a alcohol y empezó a percatarse de que algo andaba mal.

Iban a gran velocidad y el supuesto oficial le pidió a Carol que se pusiera el cinturón, pero ella no estaba segura de hacerlo y no le hizo caso, para así poder saltar del vehículo si habían problemas. Finalmente Carol se dio cuenta de que Ted se desviaba del camino y que no iban a comisaría, entonces se lo dijo a él y cuando intentó abrir la puerta del coche para saltar, éstele dio un golpe e intentó esposarla, pero no pudo, las esposas acabaron en la misma muñeca. Carol se puso a gritar y él saco una pistola para amenazarla, diciéndole que si no se callaba la mataría.

Carol le golpeó en la cara y salió corriendo del coche cuando él paró, pero Ted la siguió con una barra metálica en la mano. Ella contaba que después le dio una patada en sus genitales y logró huir gritando y pidiendo ayuda. Una pareja de ancianos la encontró y fue con ella a la comisaría.

A partir de aquel suceso ya habían pistas más fiables sobre el cruel asesino.

Carol contó en la comisaría lo que un agente le había intentado hacer, pero inmediatamente le dijeron que no había ningún agente con el apellido Roseland, así que enviaron una patrulla al lugar donde había sucedido todo.

Con la denuncia de Carol lograron saber la descripción exacta del asesino, su vehículo y también el tipo de sangre, que era 0 positivo.

Ted por otro lado se sentía frustrado, era la primera vez que se le escapaba una víctima y esa misma noche, que era el 8 de noviembre, Debby Kent, de 17 años, desapareció del aparcamiento del instituto Viewmont, al que había acudido junto a sus padres para ver una obra de teatro.

Ella se había ofrecido a recoger a su hermano en una bolera cercana y después tenía que regresar en el coche a por sus padres, pero nunca llegaría.

Sus padre, al ver que Debby tardaba mucho llamaron a la policía, que después de una búsqueda rápida por el estacionamiento no encontraron pistas, tan sólo las llaves de un par de esposas.

Las llaves eran las que abrían las esposas de Carol, que horas antes había sido atacada.

Jean Graham, directora de la representación, dijo que durante la obra de teatro un hombre muy apuesto le había pedido varias veces que lo acompañara al aparcamiento para identificar un vehículo, pero ella estaba ocupada en la obra y por ese motivo se había negado.

Un mes después de estos hechos, un hombre llamó a la policía para decir que el día en el que había desaparecido Debby, había visto a un Volkswagen de color claro, salir precipitadamente del estacionamiento de la escuela.

El 12 de enero de 1975, Caryn Campbell de 23 años, iba con su prometido, el doctor Raymond Gadowski a un seminario en Aspen - Colorado. Mientras estaban descansando en un salón de hotel, Caryn se dio cuenta de que se le había olvidado una revista y regresó a su habitación para buscarla.

Su prometido y sus hijos esperaron durante un buen rato, pero viendo que Caryn no llegaba, decidió ir a buscarla, aunque nunca la encontró. Caryn no había llegado ni siquiera a la habitación.

Por la mañana, el doctor Gadowski dio parte a la policía, que acudió inmediatamente al hotel e inspeccionó todas las habitaciones para intentar encontrar a la mujer, pero no hubo suerte.

Un mes después, un trabajador encontró el cuerpo de Caryn en un banco de nieve a varios kilómetros del hotel, estaba desnuda. La habían violado y golpeado brutalmente, pero no encontraron ninguna pista que pudiera llevarles al asesino.

El 1 de marzo de 1975 encontraron un cráneo en una zona boscosa de las montañas Taylor, era de Brenda Ball. La policía comenzó a buscar por los alrededores y tres días después descubrieron partes de algunos cuerpos, que eran de Lynda Healy, Susan Rancourt y Roberta Parks. Después encontraron otros restos que pertenecían a Donna Mason.

Ted Bundy no se preocupaba por nada, le daba lo mismo que hubieran encontrado los restos de algunas de sus víctimas y el 15 de marzo, secuestró a Julie Cunningham, de 26 años, que iba a una taberna en Vail - Colorado. Nunca han encontrado su cuerpo.

El 6 de abril de 1975, Denise Oliverson de 25 años, discutió con su marido y decidió irse con sus padres a Grand Junction - Colorado para hacerles una visita. Nunca llegó y su marido pensó que se había quedado a dormir con ellos mientras se calmaban las cosas, pero Denise no había llegado ni siquiera a casa de sus padres, en su camino se había encontrado a Ted Bundy. Tampoco se ha encontrado su cuerpo todavía.

Melanie Cooley de 18 años, desapareció nueve días más tarde cuando iba al instituto. El 23 de abril descubría su cuerpo un trabajador de caminos. La habían golpeado salvajemente con una barra, tenía las manos atadas a la espalda y una funda de almohada anudada fuertemente al cuello.

El 1 de julio de 1975, Shelley Robertson de 24 años, se fue de viaje haciendo autostopautostop, algo que hacía con regularidad. Pasaron varios días y no regresaba, pero sus amigos no se preocuparon porque en ella era normal. Algunos testigos la vieron en una gasolinera hablando con un hombre que iba conduciendo un camión viejo. Su cuerpo fue encontrado el 21 de agosto por unos estudiantes de minería en el pozo de una mina cercana a Georgetown.

Una amiga cercana a Meg Anders identificó al asesino como Ted Bundy gracias a la descripción, tenía muy mala impresión de él. El parecido de Ted Bundy con el retrato robot era innegable y así se lo hizo saber a su amiga, que estaba al tanto de los crímenes y escribía artículos normalmente acerca del asesino. Meg llegó a convencerse de que su novio podía ser el asesino, porque muchas pistas apuntaban directamente a él. Tanto el parecido de Ted con el retrato robot como el coche que tenía Volskwagen, apuntaban a que era el asesino.

Facilitó fotos recientes de Ted Bundy a la policía, pero los testigos fallaron en la identificación, por lo que la policía deshecho la pista para evitar que se descubrieran otras pistas.

Después de aquello Ted no tuvo tanta suerte con sus víctimas, ya no las podía secuestrar tan fácilmente, los intentos del asesino cada vez eran más frustrados y algunas de ellas pudieron convertirse en testigos, lo que haría posible la futura detención de Ted.

El 16 de agosto de 1975, un patrullero en servicio vio un volkswagen que le pareció sospechoso. Puso las luces largas para comprobar la matrícula y Ted se puso nervioso, dándose a la fuga. El sargento Bob Hayward solicitó ayuda a otras unidades y finalmente detuvieron a Ted. Encontraron en el coche la palanca de metal, que era el arma preferida del asesino para cometer sus crímenes, además de unas esposas, cintas y otros objetos que hicieron sospechar a los agentes del hombre que habían detenido.

Gracias a la desaparición de Melissa Smith, Laura Aime y Debby Kent, además de la colaboración de la directora de teatro a la que Ted había pedido ayuda y que ella no aceptó y sobre todo, la identificación de Carol DaRonch, que era la chica que consiguió huir, Ted Bundy fue declarado como el asesino, iniciándose una investigación a gran escala sobre Theodore Robert Bundy.

El 23 de febrero de 1976 comenzó el juicio contra Ted Bundy por secuestro agravado. En aquel momento el asesino tenía 29 años, entró en la sala muy confiado de sí mismo y creyendo que no tenían pruebas suficientes que pudieran condenarlo, pero se equivocaba, Carol DaRonch lo señaló como el hombre que había intentado matarla.

Ted Bundy dijo no conocerla, pero no tenía coartada para el día que ocurrieron los hechos. El juicio quedó visto para sentencia y el 30 de junio de 1976, Ted fue sentenciado a una condena de 15 años con posibilidad de libertad condicional.

Mientras estaba en prisión, los médicos le hicieron pruebas psicológicas, con las que pudieron deducir que no era un psicótico ni un desviado sexual, ni drogadicto, ni alcohólico ni que sufriera ningún tipo de daño cerebral.

A pesar de estas pruebas médicas, habían varios procesos en su contra que seguían su curso.

Las pruebas periciales del Volkswagen tardaron mucho en llegar, pero fueron determinantes. Las muestras de pelo encontradas correspondían a Melissa Smith y Caryn Campbell, además de que en otros exámenes posteriores revelaron que los daños cerebrales que sufrieron los cadáveres podían haber sido causados con la palanca encontrada en el coche de Ted Bundy tiempo atrás.

La policía de Colorado denunció a Ted Bundy por el cargo de asesinato el 22 de octubre de 1976 y en abril de 1977, Ted Bundy fue trasladado a la prisión del condado de Garfield.

En los preparativos de este juicio Ted despidió a los abogados para defenderse él mismo. Por este motivo se le permitió visitar la Biblioteca de la Corta de Aspen - Colorado, pero nadie se dio cuenta de que la verdadera intención del asesino era escaparse y así fue, el 7 de junio de 1976 saltó desde la ventana de la biblioteca, lesionándose el tobillo, lo que hizo que no pudiera huir muy lejos, pero eludiendo a la policía durante seis días. Durante esos días, Ted estuvo robando para sobrevivir y durmiendo en una autocaravana abandonada.

Lo encontraron cuando intentaba robar otro Volkswagen que tenía las llaves puestas.

En enero de 1977 se escapó de nuevo, trepando el techo de una de las estaciones de la cárcel y de ahí acceder a otra parte del techo que desembocaba en el armario de un departamento vacío del penal. Esperó a que no hubiera nadie cerca y salió por la puerta delantera de uno de los departamentos de los funcionarios de prisiones. Nadie se dio cuenta de su desaparición hasta la mañana siguiente, 15 horas después de haberse fugado. Huyó a Chicago y Florida bajo el pseudónimo de Chris Hagen.

El 14 de enero de 1977, no había toque de queda en el edificio de la fraternidad Chi Omega, por lo que estaba medio vacío porque la mayoría de estudiantes se habían ido de fiesta. Cuando sobre las tres de la madrugada volvía Nita Neary, le extrañó que la puerta estuviera abierta. Cuando entró escuchó pasos, que cada vez eran más cercanos y decidió esconderse. Vio salir del edificio a un hombre que llevaba una gorra azul y una carpeta envuelta en un trapo. Creía que habían asaltado la fraternidad y fue en busca de su compañera de habitación y juntas a buscar a la encargada del edificio.

Encontraron a otra compañera llamada Karen en los pasillos herida gravemente y con la cabeza cubierta de sangre, que andaba tambaleándose.

Cuando llegó la policía encontraron el cadáver de Lisa Levy, que había sido violada, golpeada en la cabeza y con uno de sus pezones casi extraído debido a un mordisto. También tenía una lata de spray de cabello metido en su vagina. Sólo disponían del testitomino de Nita Neary.

Ted Bundy atacó a otra chica cerca de allí, pero pudo sobrevivir gracias a la actuación de los vecinos que llamaron a la policía. Estaba semi inconsciente en la cama por la paliza a la que había sido sometida. Se encontraron pelos, semen y muestras de sangre del asaltante. En el estado de Florida, Ted Bundy era todo un desconocido.

Unos días después, una joven de 14 años, que era hija de un oficial detective del departamento de policía de Jacksonville llamado James Parmenter, se cruzó con Ted Bundy. Su padre le había advertido que no hablara con extraños y la joven se sintió muy incomodada por la presencia de Ted. Tuvo suerte, porque su hermano mayor llegó y se la llevó a casa, pero antes se apuntaron la matrícula de la camioneta que conducía el asesino.

Le entregaron el papel a su padre, que se puso a investigar averigüando que la camioneta pertenecía a Randall Ragen, que había denunciado su robo días antes y que ya había comprado una nueva. Entonces, Parmenter le enseñó la foto de Ted Bundy a sus hijos, con la sorpresa de que los dos dijeron que había sido ese hombre el que se habían encontrado.

Ted Bundy seguía a lo suyo, que era matar. Kimberly Leach, de 12 años, fue su siguiente víctima. La secuestró el 9 de febrero de 1978. La amiga de ésta, Priscila, le dijo a la policía que había visto a Kimberly subirse a una camioneta desconocida, pero no pudo decir mucho más. Ocho semanas después encontraron el cuerpo de la pequeña en descomposición en Florida. Debido a su estado, no pudieron extraer muchas pistas sobre el asesino, pero gracias a las pistas de Parmenter, Ted volvía a ser perseguido de cerca y finalmente detenido.

El 25 de junio de 1979 comenzó un juicio en Miami - Florida por los crímenes de la fraternidad Chi Omega.

La opinión pública estadounidense veían en Ted Bundy la encarnación del Mal.

Ted seguía seguro de sí mismo y volvió a ser su propio abogado, pero las evidencias contra él eran tan grandes que no pudo hacer nada por salvarse.

Nita Neary señaló a Ted como al hombre que había visto salir de la fraternidad, siendo el primer testimonio contra él. Después el odontólogo Souviron determinó que las marcas encontradas en las nalgas de Levy coincidían con la dentadura del asesino.

El 23 de julio de 1977 y después de siete horas de deliberación, el jurado popular decidió que Ted Bundy era culpable.

Cuando Ted escuchó el veredicto se quedó tan tranquilo, en su mente creía que podía salvarse o bien escapándose o apelando aquel juicio. Su madre sin embargo, pedía clemencia para él.

Ted decía que había sido víctima de una farsa y de un juicio abusivo, injusto, además de que él no tenía que pedir clemencia porque no había cometido ningún crimen. El juez Cowart hizo caso omiso a lo que el asesino decía y lo sentenció con la pena de muerte en la silla eléctrica por los asesinatos de Lisa Levy y Margaret Bowman.

El 7 de enero de 1980 comenzó el juicio por el crimen de Kimberly Leach en Orlando - California.

En este caso, Ted decidió contratar a un abogado porque él había fracasado defendiéndose a sí mismo. Contrató a Julius Africano y Lynn Thompson, con los que trazó la idea de apelar su incapacidad mental, locura.

Esa opción era la única que podía salvarlo, pero tampoco le sirvió de nada y durante el juicio, el jurado le dio la vuelta a esa estrategia.

Perdió el control y sabía el destino que le esperaba, así que decidió jugar su última carta y esa fue, la petición de mano de Carole Ann Boone en pleno juicio. Ella era una antigua compañera de trabajo.

En el Estado de Florida, es posible llevar a cabo este tipo de matrimonio y así fue, se casaba por primera vez en pleno juicio.

A pesar de la crueldad de este asesino, de no tener ningún tipo de arrepentimiento, de mostrar esa maldad y esa forma tan endemoniada de matar, Ted Bundy utilizaba su aspecto y simpatía para aclamar al público, recibiendo miles de cartas de mujeres, desde chicas muy jóvenes hasta mujeres más mayores que se sentían completamente enamoradas de él. Esas cartas siguieron llegando durante meses incluso después de su muerte.

Nadie se explicaba y ni ahora quien lo lea se puede explicar la mentalidad de esas mujeres.. incomprensible.

Después de aquel juicio y de su boda, Ted cambió de plan y le confesó al doctor Bob Keppel, jefe de investigaciones del Departamento de Justicia de Washington y con el que colaboró tiempo atrás en la búsqueda de un asesino conocido como "The Green River Killer", to lo que necesitaban saber para juzgarle.

Esta conducta de Ted Bundy fue catalogada como de extrema perversión y compulsión necrofílica.

Aunque en un principio los números oficiales eran de 36 mujeres, los analistas estimaron que el número de víctimas podría rondar fácilmente el centenar, ya que Ted Bundy mataba con regularidad, apenas sin descansar entre una víctima y otra y quizás, fueron muchísimas más de cien, pero eso es algo que jamás se podrá saber.

Tenía visitas regulares de su mujer y hasta pocos días antes de que fuera ejecutado, jamás le había confesado los crímenes. Dentro de la cárcel tuvieron una hija, que también lo visitaba.

Realmente nunca lo confesó a nadie ni a ella misma, pero en una de las visitas, mantenían una conversación sobre la apelación que pretendía hacer y le pidió a ella, como último recurso, que dijera a los padres de las víctimas que si no lo ejecutaban, diría donde estaban escondidos todos los cadáveres, por lo que por primera vez admitía crímenes. Su mujer salió despavorida de allí.

El 24 de enero de 1989 tuvieron que sacar a Ted Bundy a la fuerza de su celda y a las 07:04 horas, moría en la silla eléctrica, con 42 años de edad.

Cuando Ted Bundy murió, las cientos de personas que se encontraban fuera de la cárcel comenzaron a aplaudir, gritaban e incluso echaron fuegos artificiales. Al salir la carroza funeraria camino del crematorio con el cuerpo del asesino, la gente aplaudía eufóricamente.


Uno de los asesinos más crueles de la historia en Estados Unidos y el que le puso nombre a este tipo de criminales como "asesinos en serie".

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