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Robert Lee Yates - El asesino de Spokane

Nació el 27 de mayo de 1952 en Spokane - Washington - EE.UU.

Entre los años 1996 y 1998 asesinó a unas 13 mujeres prostitutas de la misma zona. Después confesaría otros dos asesinatos cometidos muchos años antes.

Después de haber sido condenado a la pena de muerte y teniendo incluso una fecha, no ha sido ejecutado y en la actualidad se encuentra a esperas de esa ejecución en la Penitenciaría del Estado de Washington.

Yates ha sido uno de los asesinos en serie más escurridizos.

Creció en una familia de clase media en Oak Harbor - Washington, lugar donde también se graduó en el año 1970.

En el año 1975 lo contrataron para trabajar como guardia en Walla Walla, que es la Penitenciaría del Estado de Washington. Allí estuvo seis meses hasta que se alistó al ejército, donde obtuvo titulación para pilotar aviones de transporte civil y helicópteros.

En los años 90 estuvo en varias misiones de paz en Somalia y también estuvo en Alemania y otros países, obteniendo varios premios y medallas militares por logros en el ejército, además de elogios y otras medallas de las Fuerzas Armadas.

Era un hombre con prestigio, un militar que difícilmente iba a ser relacionado con ningún asesinato y mucho menos, con un "asesino en serie" que se estaba buscando.

Todo comenzó el 22 de febrero de 1990 cuando sobre las 8:30 horas, el departamento de homicidios de Spokane recibió una llamada que informaba de que había un cuerpo de una mujer negra y joven que estaba desnudo en un embarcadero del río Spokane.

La joven había recibido varios disparos con un arma de pequeño calibre y aunque buscaron de forma exhaustiva por toda la zona, no pudieron encontrar ni ropas ni efectos personales de la víctima, tan sólo una peluca que llevaba puesta, una toalla y una manta de color verde típica de los militares.

En el lugar tampoco habían casquillos ni balas, además todo estaba muy limpio, lo que indicaba que el asesino había matado a la víctima en un lugar diferente y después la había trasladado hasta allí.

Finalmente la víctima pudo ser identificada, era Yolanda Sapp, de 26 años de edad y que tenía un largo historial de arrestos por prostitución y uso de drogas.

Yolanda Sapp había sido vista por última vez en la calle 3200 de East Sprague, que es un área muy frecuentada por proxenetas y prostitutas. Aquel día llevaba unos vaqueros, camiseta, zapatos y ropa interior todo de color negro, además de un abrigo de piel de conejo de color beige, pero nada de eso se pudo encontrar. También pudieron verificar por las personas que habían estado con ella antes de que fuera asesinada de que llevaba nueve pulseras, un collar de plata y dos anillos (uno de ellos el de su boda).

En la autopsia se tomaron muestras orales, anales y vaginales.

Un mes después, el domingo 25 de marzo de 1990, a las 06.00 de la madrugada, el Departamento de Policía de Spokane recibió otra llamada que alertaba de otro cuerpo en la calle 3200 de East Sur Riverton.

Era una mujer blanca que había sido asesinada a tiros. Se trataba de I. Lowe Nickie, de 34 años de edad que también tenía historial en la policía por abuso de drogas y prostitución.

Fue vista por última vez en el área de East Sprague de Spokane.

Encontraron durante la autopsia una bala del calibre 0.22 que estaba relativamente intacta. También observaron que su cuerpo tenía un fuerte olor a aceite de motor. En las pruebas de toxicología encontraron restos de cocaína.

La policía sabía que los dos asesinatos habían sido cometidos por la misma persona, pero no encontraron ninguna pista ni otros cuerpos durante las siguientes semanas, por lo que creyeron que quizás el asesino se había mudado a otra ciudad o que su perfil era el de un asesino que entre una víctima y otra dejaba pasar tiempo.

Sin embargo, poco después encontrarían a la siguiente víctima. Fue el martes 15 de mayo de 1990 sobre las 19:45 horas, cuando el Departamento del Sheriff de Spokane recibían un informe sobre un cuerpo que había sido encontrado en Trento, en un área de pinos cerca de las orillas del río Spokane.

Era una mujer blanca y su cuerpo yacía desnudo, aunque conservaba los anillos en sus dedos. Tenía contusiones y laceraciones en la cabeza, por lo que los investigadores concluyeron que había sido golpeada con un objeto contundente. Además, tenía heridas de bala y en la escena del crimen habían prendas de vestir femeninas, un par de zapatos, una colilla de cigarrillo, muestras de vegetación y una bolsa de plástico manchada de sangre. También encontraron huellas de neumáticos, que fueron fotografiadas cuidadosamente.

La víctima era Kathleen Brisbois, de 38 años.

Durante la autopsia se recuperaron las balas de su cuerpo, además de pelos y fibras. También se encontraron en las pruebas de toxicología, restos de cocaína y morfina, por lo que Kathleen había consumido estas dos sustancias antes de su muerte.

En el momento de su muerte, los investigadores confirmaron que estaba ejerciendo la prostitución.

Las tres víctimas coincidían en demasiadas cosas, habían sido asesinadas con armas de pequeño calibre y se dedicaban a la prostitución, por lo que los investigadores ya sabían que se enfrentaban a un asesino en serie.

No tenían datos suficientes para identificar al asesino y estaban convencidos de que mataría a muchas más prostitutas antes de ser detenido.

Pasaron unos dos años sin que ningún otro asesinato se pudiera atribuir al mismo caso, al que ya era llamado el asesino de Spokane. Los investigadores volvieron a pensar que se había trasladado a otra ciudad o que el asesino era más cuidadoso a la hora de esconder los cadáveres.

Sin embargo, el miércoles 13 de mayo de 1992, se encontraría el cuerpo desnudo de una mujer en Gulch Road, cerca de monte, en Spokane Park Drive.

La víctima tenía algunas prendas de vestir atadas a los brazos y cabeza, que también estaba cubierta con una bolsa de plástico.

Se encontraron el resto de prendas de vestir, zapatos y otros artículos cerca del cuerpo.

Los investigadores también encontraron una bala cerca del cuerpo, pero no los casquillos.

En la víctima no habían señales de lucha ni sangre alrededor del cuerpo, por lo que había sido trasladada desde otro lugar.

La muerte de esta víctima también fue producida por varios disparos.

En la autopsia recuperaron esas balas, pelos, fibras y esponjas dentro de algunos orificios de su cuerpo.

Fue identificada como Sherry Palmer, de 19 años. Hasta ese momento era la víctima más joven de todas las que habían encontrado y que relacionaban con el asesino en serie.

Había sido vista por última vez en el Motel Al, que era muy conocido por ser utilizado por prostitutas y que se encontraba en el 1421 N. de Spokane, la noche del viernes 1 de mayo de 1992. También averiguaron que había dejado el motel sobre las 23:00 horas y que se había ido en un taxi porque se iba a encontrar con su novio, pero nunca llegaría.

Tenía un historial de prostitución en la policía, pero no del uso de drogas.

Pasarían tres años hasta que el asesino en serie de Spokane volviera a actuar.

Los investigadores seguían intentando encontrar pistas, hablando con otros departamentos y comparando otros casos para intentar vincularlos y que alguno de ellos les llevara al asesino, pero no encontraban nada.

Cuando encontraron a la siguiente víctima del asesino de Spokane en el Condado de Kitsap, al noroeste de Seatle, pudieron comprobar que estaba actuando en ciudades diferentes, incluso llegaron a pensar que el asesino de Green River estuviera vinculado a los crímenes.

El viernes 25 de agosto de 1995, encontraron el cuerpo desnudo de Patricia L. Barnes, una mujer de 60 años blanca, en las inmediaciones de la calle 15900 de Peacock Hill Road, en el Condado de Kitsap - Seatle.

Ron Trogdon, Sheriff del Condado, acudió a la escena del crimen y pudo comprobar que el cuerpo estaba cubierto con restos de vegetación que correspondían a otro lugar, restos de pelo y unos rulos.

La víctima había sido vista por última vez el 22 de agosto de 1995 con unos rulos en el cabello. Era una mujer que solía verse mucho por la calle pero no estaba vinculada a las drogas ni a la prostitución. Bebía mucho alcohol, sustancia que se encontraría también en la autopsia confirmando lo que decían las personas que la conocían. De su cuerpo pudieron recuperar las balas que eran del calibre 0.22, al igual que el resto de víctimas.

Por la forma en la que encontraron su cuerpo, que también estaba desnudo, que hubiera sido trasladada desde otro lugar y los restos alrededor de su cadáver, los investigadores pudieron confirmar que se trataba del mismo asesino.

Entre los ciudadanos de Spokane había temor, estaban horrorizados por tantos crímenes.

Diez meses después de que fuera encontrada Patricia, un viernes 14 de junio de 1996, el cuerpo de Shannon R. Zielinski fue encontrado cerca de la montaña en Spokane.

Shannon no fue encontrada desnuda, como había pasado con las otras víctimas, ella conservaba un vestido gris corto.

Tenía cubierto el torso con una toalla y cerca del cadáver encontraron un par de medias, calcetines blancos y una bota alta de color negro. No había ningún objeto de la víctima, que sería identificada después por sus huellas dactilares.

Tampoco había sangre ni señales de lucha, al igual que con el resto de cuerpos, indicando que había sido trasladada y asesinada a balazos.

Shannon tenía antecedentes por uso de drogas y prostitución, pero debido a la descomposición de su cuerpo no se pudieron realizar los exámenes toxicológicos.

Había sido vista por última vez el 27 de mayo de 1996 sobre las 13:00 horas en las inmediaciones de la calle Helena Sprague de Spokane. La vieron bebiendo alcohol con un grupo de hombres.

Un año después, el martes 26 de agosto de 1997, encontraron dos cuerpos.

El primero de ellos era de L. Hernández, de 20 años y una conocida prostituta.

Los restos de Hernández fueron encontrados en un descampado detrás del 1817 E. Springfield de Spokane, iba vestida con una camisa y el sujetador, pero no encontraron el resto de prendas ni bolsos ni ningún objeto.

Sin embargo, había un resto de sangre visible que conducía a la parte noreste de un estacionamiento en el descampado donde habían encontrado su cuerpo, por lo que había sido arrastrada. También había muerto por arma de fuego.

En otro lugar se encontraba el cadáver de una mujer asiática, cerca de la carretera 9800 de Forker. La víctima sería identificada por sus huellas dactilares como Jennifer José, de 16 años.

En el lugar encontraron toalla azul, una blusa, un pantalón negro, dos zapatos, ropa interior y parte de una antena de radio, además de un preservativo usado. Jennifer había sido asesinada en otro lugar y las causas de su muerte también eran múltiples heridas de bala.

En la autopsia descubrieron que las uñas de las manos y los pies de Jennifer estaban pintadas con un esmalte de brillo del que también encontraron restos en otras partes del cuerpo. Tenía un solo pendiente en su oreja derecha, por lo que seguramente el otro se le había caído en el lugar del crimen.

Jennifer era prostituta y había sido vista por última vez por otra compañera a las 22:00 horas varios días antes, el 16 de agosto. Se había marchado para un servicio con un hombre blanco de unos 30 o 40 años de edad en un coche blanco Corvette.

El primer contacto con Robert L. Yates Jr., de 45 años, se produjo cuando fue multado el miércoles 24 de septiembre de 1997 en las cercanías de Sprague y Ralph. Conducía un Corvette 1997 blanco con matrícula KIH442 de Washington, eran las 12:45 de la mañana. Después de ser multado le permitieron continuar. No vincularon el Corvette de Yates con el asesinato de Jennifer porque en el informe se había escrito por error que iba conduciendo un Camaro. Esa conexión se pudo observar más tarde, después de que se enteraran que en realidad conducía un Corvette, pero hasta entonces, los cadáveres seguían apareciendo.

El miércoles 5 de noviembre de 1997, una persona tropezó con un cadáver en descomposición en las proximidades de South Valley Road, en el 12600.

El asesino había intentado ocultar el cuerpo, pero lo había enterrado en una tumba poco profunda que se encontraba cerca de un arroyo. El cadáver conservaba sólo una blusa y pudo ser identificada como Darla Sue Scott, de 29 años. Tenía un amplio historial de arrestos por drogas y prostitución. Había muerto por un disparo con un arma del calibre 25. Alrededor de su cadáver había una bolsa de plástico con publicidad de una tienda de comestibles.

El domingo 7 de diciembre de 1997 encontraron en la parte occidental del estado otro cuerpo en el 5000 de South Adams Street, sobre la 1:30 del mediodía.

El cadáver era de una mujer y estaba desnuda. Se pudo recuperar un casquillo del calibre 25 cerca de la escena.

Era Melinda L. Mercer, de 34 años de edad.

Ella siempre llevaba una bolsa grande verde, así como varias joyas de bisutería. Al no encontrar ninguno de sus objetos, al igual que pasaba con el resto de cadáveres, la policía tenía la teoría de que el asesino mantenía pertenencias de las víctimas como "trofeos" o recuerdos de sus asesinatos.

Melinda había sido vista por última vez la noche del 6 de diciembre en el estacionamiento de una tienda QFC, el el 1800 de la calle Noreste de Seattle en compañía de un hombre que conducía una camioneta nueva de color burdeos.

También tenía un amplio historial de arrestos por drogas y prostitución, además de que las pruebas de toxicología confirmaron que había consumido cocaína y otras sustancias antes de su muerte. Murió al igual que las demás, por las heridas causadas por arma de fuego.

El miércoles 17 de diciembre de 1997, en la misma área de Spokane se encontraría otro cuerpo en el mismo lugar donde anteriormente encontraron a Darla Scott en noviembre.

En este caso, la mujer estaba vestida completamente pero tenía bolsas de plástico en la cabeza y había sido arrojada por la borda a un terraplén que la hizo rodar por una colina hasta caer cerca del borde de la carretera.

En la escena del crimen los investigadores pudieron recuperar restos de pelos y fibras.

Se trataba de L. Shawn Johnson y había sido vista por última vez saliendo de una casa en el noreste de Spokane dos meses antes, en la tarde del 17 de octubre para trabajar como prostituta en la zona de Sprague.

La noche que desapareció había quedado en llamar a su compañero de habitación, pero nunca lo hizo ni se supo nada más de ella.

Su vehículo fue encontrado en el estacionamiento de un supermercado de Sprague el 19 de octubre, porque un empleado de la tienda había dicho que estaba allí abandonado, pero no fue tomado como prueba por las autoridades hasta el 23 de diciembre, después de encontrar el cuerpo. En ese momento fue procesado para recuperar pelos, fibras y otros elementos.

El asesino en serie era muy listo y no conseguían atraparlo, ni siquiera acercarse a él.

El viernes 26 de diciembre de 1997 se encontraron otros dos cuerpos en el 4800 de East 14th Avenue de Spokane.

Estaban totalmente vestidas y sólo le faltaban los zapatos. Los cuerpos habían sido cubiertos con mucha variedad de vegetación que no era de la zona y pudieron recuperar también otros elementos como rocas, piezas de hormigón, madera, viruta blanca de pintura, una pluma teñida de rojo, cáscaras de cacahuetes, huesos de cereza y una etiqueta de identificación de plantas de plástico utilizadas en un vivero "Sweet William".

Eran Laurel A. Wason de 31 años y Shawn A. McClenahan de 39. Cada una de ellas tenía tres bolsas de plástico en la cabeza y en las autopsias se pudo confirmar que también habían muerto a tiros.

El lugar donde se encontraron sus cuerpos no era el del crimen.

Laurel llevaba un abrigo negro cuando fue vista por última vez y Shawn uno de nylon azul. Los dos abrigos no se encontraron con los cuerpos, por lo que la policía pensó que esos fueron los trofeos que se quedó el asesino de estas dos víctimas.

El domingo 28 de febrero de 1998 se encontró el cuerpo de una mujer blanca en una zanja de Graham Road, una zona rural de Spokane.

Era Sunny G. Oster, de 41 años de edad. Estaba completamente vestida y era una conocida prostituta y consumidora de drogas. Había muerto por heridas de bala y además, tenía tres bolsas de plástico en su cabeza.

Había sido vista por última vez el 1 de noviembre de 1997 ejerciendo la prostitución al este de Sprague. Llevaba un bolso de color beige que no fue encontrado.

El miércoles 1 de abril de 1998 se encontró el cuerpo de Linda M. Maybin, de 34 años de edad. Su cadáver estaba muy cerca de donde se encontraron a otras dos víctimas, Laurel y Shawn.

Su cuerpo había sido cubierto con mucha vegetación que no era de la zona y esto confirmaba que quizás esa materia vegetal procedía del hogar del asesino.

Estaba completamente vestida y tenía restos de bolsas de plástico en la cabeza. Su cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición y además, los animales también lo habían destrozado, había estado allí algún tiempo.

El grado de descomposición y el daño producido por los animales confirmaron la fecha en la que había sido vista con vida por última vez, el 21 de noviembre de 1997.

Linda era fumadora de crack y un conocido le dijo a la policía que solía llevar la pipa para fumar la droga metida dentro de las bragas en la región pélvica, pero en esa parte de su cuerpo lo único que encontraron fue una toalla de papel doblaba. Su bolso tampoco apareció, como en otras víctimas.

El martes 7 de julio de 1998 fue encontrado el cuerpo de una mujer blanca también en Spokane. Era J. Michelyn Derning, de 47 años, que tenía un largo historial de prostitución y que había sido vista por última vez el 4 de julio de 1998. Su cuerpo había sido cubierto con hierba y algunos elementos determinaron que el cuerpo había estado en algún lugar donde habían escombros.

Estaba desnuda y su dentadura inferior, que estaba grabada con su nombre había desaparecido. Las causas de su muerte fueron las heridas de bala y en el examen toxicológico encontraron restos de metanfetamina.

El martes 13 de octubre de 1998 encontraron a Connie L. Ellis, de 35 años, que también era conocida como Connie L. LaFontaine. Su cuerpo estaba muy descompuesto y tenía tres bolsas de plástico en la cabeza. Había muerto por una herida de bala en la cabeza. En el lugar del crimen encontraron una bala de 9mm, pero pertenecía a ella y no a su asesino, ya que solía llevar una pequeña pistola que era capaz de disparar ese tipo de balas.

Muchas de las balas recuperadas de algunos cadáveres correspondían a la misma arma, el ADN demostró que se trataba de un sospechoso y otros restos encontrados de animales y vegetación dieron a los investigadores muchas pruebas para el momento en el que consiguieran coger al asesino.

El martes 10 de noviembre de 1998, sobre la 1:25 de la madrugada, algunos oficiales de Spokane vieron a un hombre que conducía una Honda Civic del año 1985 de color plata y con matrícula de Washington 918AJH. Identificaron el coche y vieron que pertenecía a una conocida prostituta llamada Jennifer Robinson. Uno de los policías reconoció al conductor como Robert L. Yates Jr. y era la segunda vez que se cruzaban con el investigando al asesino en serie.

Lo pararon y Robert dijo que el padre de Jennifer le había dicho que fuera a por ella para llevarla a casa. Seguramente aquel suceso le salvó la vida a Jennifer.

Las investigaciones seguían y los detectives se dieron cuenta de que había un informe del 1 de agosto de 1998 en el que Christine L. Smith, de 30 años de edad, había sido víctima de un asalto y robo mientras trabajaba como prostituta al este de Sprague. Le dijo a la policía que había sido recogida por una camioneta que tenía los asientos de vinilo marrón oscuro, con una madera enmarcada con goma espuma en la parte posterior. Describía en el informe, que el conductor era un hombre blanco de unos 50 años de edad, dando datos de estatura, peso, color de pelo, que su rostro estaba un poco picado por la viruela.

Negoció con ese hombre el precio del servicio y se fueron a un aparcamiento detrás de una clínica. Ese hombre le había dicho que era un piloto de helicóptero de la Fuerza Armada nacional y que ella le preguntó si era el asesino psicópata, a lo que él le respondió que no lo era, que tenía cinco hijos y que nunca haría algo así.

Cuando llegaron al estacionamiento, el hombre le pagó 40 dólares por practicarle sexo oral. Se fueron a la parte posterior de la camioneta y allí él se bajó los pantalones y durante 5 o 7 minutos le estuvo haciendo sexo oral. Ella decía en la declaración, que durante todo ese tiempo el pene de aquel hombre no se puso erecto y que momentos después, el hombre le golpeó la cabeza con algún objeto, pero no estaba segura de lo que podía ser. Le dijo que le devolviera su dinero y ella comenzó a pelear con él mientras intentaba abrir la puerta. Se cayó de espaldas y le sangraba la cabeza, pero consiguió ir hacia la parte delantera de la camioneta, consiguiendo abrir la puerta delantera.

Salió corriendo para salvar su vida hasta las inmediaciones de St. Luke's REhabilitation Center y allí la ayudó un guardia de seguridad que la llevó al hospital, donde le pusieron varios puntos de sutura.

Cuando salió del hospital, fue a poner la denuncia.

Cada día que pasaba, los investigadores estaban más y más convencidos de que era Yates el asesino. La declaración de Smith en la que describía a su agresor coincidía exactamente con él en todo, desde la cara picada por la viruela, hasta los coches y su propia descripción de que era un piloto de helicóptero.

El martes 14 de septiembre de 1999, uno de los detectives del grupo de trabajo sobre el asesino en serie de Spokane, fue a la casa de Yates. Aunque él no estaba en casa, le dejaron un mensaje para que se pusiera en contacto con la policía lo antes posible. Ese mismo día se puso en contacto y se reunieron con él. Se dieron cuenta de que se puso muy nervioso y sudaba mucho.

Lo llevaron a una sala de interrogatorios, le dijeron que su nombre aparecía relacionado con el asesino en serie pero que todavía no era sospechoso, que no tenía que responder a lo que no quisiera y que se podía ir en cualquier momento.

Yates lo entendió y consintió ser interrogado.

Le volvieron a preguntar por la noche en la que conducía el coche de Jennifer y volvió a decir lo mismo, que su padre le había encargado que intentara llevarla a casa.

La policía le dijo que no creían esa versión, le preguntaron el nombre de la chica y él no estaba seguro, pero respondió que era Jennifer, después le preguntaron por el nombre de su padre y él dijo que no se acordaba, que había trabajado con él mucho tiempo pero nada más.

Los agentes le avisaron que no les importaba que hubiera contratado servicios de prostitución, ni drogas u otros delitos menores, que esas cosas no eran importantes para su investigación, pero que el no reconocerlo lo hacía parecer culpable.

Después le preguntaron por la infracción de 1997, cuando iba conduciendo un Corvette y él dijo que había hecho un cambio brusco de carril para evitar el choque con un autobús. Dijo que había estado en un casino y que se dirigía al trabajo. Admitió que era propietario de ese coche, pero que se lo había vendido a un amigo.

Después le preguntaron por el otro vehículo y dijo que sí que era el propietario, que tenía acceso a los vehículos de su trabajo pero que no se los llevaba a casa y que los utilizaba en algunas ocasiones solamente.

También le preguntaron por cualquier contacto que hubiera tenido con las prostitutas y dijo que en una ocasión, en otoño de 1998, recogió a una autoestopista porque hacía mucho frío y que cuando ella subió al coche y le propuso prestarle sus servicios, que le había contestado que era un padre de familia y que no había mantenido relaciones, que la dejó un kilómetro después.

Yates también dijo que no había estado involucrado con ninguna prostituta de Spokane, aunque admitió que sí había contratado a otras en Alemania mientras estaba en el ejército.

Entonces le pidieron que si quería dar una muestra de sangre de forma voluntaria y así lo podrían eliminar como sospechoso, pero dijo que tenía que discutirlo con su esposa y que llamaría con la decisión tomada.

Se fue y llamó después para decir que no proporcionaba la muestra de sangre.

Finalmente la policía volvió a su casa para detenerlo el martes 18 de abril de 2000.

Allí encontraron las pruebas de vegetación de los cadáveres y en las muestras de sangre y ADN también pudieron demostrar que era el hombre que habían estado buscando tanto tiempo.

Fue juzgado y condenado a 408 años de prisión, evitando la pena de muerte por confesar sus crímenes.

También dijo antes de su condena que sentía remordimientos por los crímenes que había cometido y en medio de silbidos y abucheos de la sala dijo:

"He quitado el amor, compasión y ternura de sus seres queridos y en su lugar dejo dolor y amargura. En mi lucha por superar mi sentimiento de culpa y vergüenza, me he refugiado en Dios.. espero que Dios calme vuestro dolor y tengáis paz".

El 3 de octubre de 2002 fue condenado a muerte por inyección letal. El jurado dijo que habían intentado encontrar un motivo para no condenarlo o una razón que justificara la clemencia para el asesino en serie.

"No encontramos ninguna".

Yates no mostró ningún tipo de reacción ante la decisión de la pena de muerte. Su padre y hermana se encontraban en el tribunal y se abrazaron llorando. Su esposa e hijos no fueron al tribunal.

Su abogado, Roger Hunko apeló la sentencia. El proceso de apelación retrasa varios años la pena de muerte.

El 5 de septiembre de 2008, un juez firmó su sentencia de muerte y le puso fecha, el 19 de septiembre de 2008, pero esa ejecución fue suspendida el 11 de septiembre de 2008 por la Corte Suprema de Washington y firmada por el Presidente del Tribunal Supremo Gerry L. Alexander, que emitió la suspensión de la ejecución para darle tiempo a la defensa a interponer recursos adicionales.

En la actualidad, Yates se encuentra en esperas de ser ejecutado en la Penitenciaría del Estado de Washington.

Este artículo ha sido extraído de diversas fuentes:

The Spokesman-Review

Spokane Police Department documents

KREM-TV

Los Angeles Times

MSNBC

Fox News

The Oregonian

Associated Press

Crime Library

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